Un registro por lote permite saber en qué etapa está cada piel y contestar al cliente sin buscar en cuadernos.
En resumen
- Un código por lote desde que llega la piel.
- Etapas: recibido, en proceso, revisión y entregado.
- Una persona actualiza el estatus cada día.

Un código por lote
Al recibir la piel, asigna un código que acompañe al lote en todo el proceso. Puede escribirse en la etiqueta física, en la hoja de registro y en los documentos de entrega. Con ese código, cualquier persona del equipo sabe de qué lote se habla.
Usa un formato sencillo, por ejemplo año, mes y consecutivo. Lo importante es que no se repita y que todos lo escriban igual.
Etapas y revisión
Registra fecha de entrada, proveedor, tipo de piel, proceso, resultado de la revisión y fecha de entrega. Con esos seis datos ya hay trazabilidad suficiente para responder a un cliente sin buscar en cuadernos.
Define las etapas con palabras simples (recibido, en proceso, en revisión, listo, entregado) y quién actualiza cada una. Una persona responsable del registro evita lagunas.
Avisos al equipo
Cuando un lote cambia de etapa, se avisa a quien sigue: producción, calidad o ventas. Un tablero sencillo, con los lotes en curso ordenados por fecha de entrega, permite ver de un vistazo qué se retrasa.
Al cerrar el lote, anota observaciones: defectos, rendimiento, comentarios del cliente. Con el tiempo, esos datos ayudan a decidir con qué proveedores y procesos trabajar mejor.
Lista para revisar
- ¿Cada lote tiene un código único?
- ¿Se registran proveedor, proceso y resultado de revisión?
- ¿Las etapas están definidas y tienen responsable?
- ¿Ventas puede consultar el estatus sin preguntar a producción?
- ¿Se anotan observaciones al cerrar el lote?
Errores que conviene evitar
- Cambiar el código del lote a mitad del proceso.
- Actualizar el registro una vez por semana en lugar de cada día.
- No anotar observaciones al cerrar el lote.
Cómo saber si va funcionando
Mide cuántas veces tienes que buscar un lote en cuadernos o mensajes. Si esa cifra baja a casi cero y ventas responde sin interrumpir a producción, el registro está funcionando.
Ejemplo ilustrativo: una curtiduría imaginaria
Una curtiduría imaginaria lleva sus lotes en una hoja compartida con un código, cinco etapas y una columna de observaciones. El jefe de producción actualiza al final del turno.
Ventas consulta el estatus antes de responder a un cliente. Cuando un lote se retrasa, el aviso llega con anticipación y se puede avisar al comprador a tiempo.
Qué puedes hacer esta semana
- Define el formato de tu código de lote.
- Crea la hoja con las seis columnas básicas.
- Registra los lotes que están hoy en proceso.
- Acuerda quién actualiza el estatus cada día.
Sigue por aquí
Este texto es orientación general y los ejemplos son de negocios imaginarios.
